29.1.26

Herbarios, bitacoras y poesia

Herbarios de escritoras

Herbarios de escritoras: cuando la naturaleza se transforma en literatura y resistencia

A través de la colección Naturaleza, la editorial Libros del Cardo conecta la botánica con la disidencia intelectual y la literatura que llaman "obrera". El rescate de estos herbarios pone en relevancia la vegetación como fuente de inspiración para grandes como Emily Dickinson y Rosa Luxemburgo.

[Textual del articulo]


Cuando solo tenía 14 años, la poeta estadounidense Emily Dickinson comenzó a explorar bosques y prados cercanos para recolectar flores que después prensaba, llegando a crear un herbario donde reunió y clasificó más de 400 especímenes. De este modo, accedió a la ciencia de forma sinuosa, como tenían que hacerlo las mujeres de la época, poniendo el arte al servicio de la botánica para salvar los obstáculos de la moral victoriana.


Rosa de Luxemburgo
Traducir un jardín
“Hace dos años ―vos no lo sabes― tuve otro arrebato: en Südente, me atrapó la pasión 
por las plantas; empecé a recolectar, a prensar, a estudiar botánica. Durante cuatro meses, 
literalmente, no hice otra cosa más que andar por los campos o en casa, ordenar e identificar
 lo que traía de mis salidas”, escribió en un fragmento de una carta a su amiga Luise Kautsky, 
en septiembre de 1915, desde su celda en la cárcel de Berlín. 
Rosa fue encarcelada en varias oportunidades: 
en febrero de 1915, en Berlín; en el Fuerte de Wronke en enero de 1917 y en el penal 
de Breslavia a principios de 1918.